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los 15 anos de la constitucion politica del 91

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
Crítica Política Numero: 144.
Fecha: 01 de Julio de 2006.

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Prácticamente todos los estamentos institucionales y culturales han venido celebrando o conmemorando los 15 años de la expedición de la actual Constitución Nacional promulgada en julio del año 1991.

Se hace así por la importancia que ha tenido este acontecimiento histórico en los anales de la institucionalidad colombiana; en efecto, hasta esa fecha venía rigiendo la Constitución expedida en 1886, Constitución de corte conservador y clerical; aunque se le hicieron varias reformas de importancia a esa Constitución del 86, principalmente las de 1936 en los gobiernos liberales, la esencia de ella era de naturaleza conservadora.

La Historia de las Constituciones colombianas es muy variada y ellas han expresado el dominio de determinados intereses económicos y políticos concreto en cada caso en que se han promulgado o reformado.

Para nosotros la Constitución de mayor importancia para los intereses generales de la Nación fue la Constitución de Rionegro del año 1863. Y decimos que es la de mayor importancia por los principios que introdujo: allí se consagraron los principios del liberalismo clásico y no se introdujo el nombre de divinidad alguna como fundamento de sus conceptos políticos, económicos y culturales. Tal vez, sea una de la Constituciones de más avanzados principios liberales de esa época. El período histórico comprendido desde su expedición y el triunfo de los conservadores que promulgaron la Constitución de 1886, fue de grandes desarrollos económicos y sociales en el país; se abrieron vías de comunicación importantes, se abrió la Universidad Nacional con un criterio progresista y popular, industrias importantes fueron asumidas por los Estados Soberanos y el libre pensamiento logró su mayor aporte a la cultura del pueblo colombiano.

En la Constitución de 1991 se introduce importantes principios que tienen que ver con lo económico, lo social y lo cultural. Fundamentalmente es importante el concepto de Estado social de Derecho que introduce en su fundamentación principal; en cuanto a la primacía de lo general sobre lo particular, ya lo había establecido la reforma que de la Carta se hizo en el gobierno liberal de 1936.

Aunque la Constitución del 91 tiene importantes principios de orden social, sigue sustentando el principio semiteocrático de la divinidad. En efecto, en su Preámbulo se afirma:

EL PUEBLO DE COLOMBIA

en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación…

(el subrayado es nuestro).

Este principio es fundamental para entender la esencia de una Constitución por cuanto las constituciones radicales liberales establecían como fundamento de sus principios la soberanía popular.

Sin embargo, la Constitución del 91 ha sido sustento y lo sigue siendo, de importantes conquistas populares como la de la Tutela mediante la cual se acerca el ejercicio de los derechos fundamentales del ciudadano a la población más desprotegida.

Es importante destacar que desde la Reforma de 1936, la Constitución colombiana establece que el interés general, es decir, el de la comunidad, prima sobre el interés particular, es decir, el del individuo como persona. Sobre este principio se puede construir una sociedad completamente diferente a la sociedad capitalista actual si en el poder político existiese un partido que expresase los intereses generales de la sociedad colombiana; pero intereses generales es una abstracción puramente teórica ya que la sociedad, cualquier sociedad actual en el mundo, está constituida por clases y sectores de clase que tienen intereses completamente diferentes y contrarios. Una transformación estructural en una sociedad determinada perjudica intereses económicos dominantes que, como tales, tienen representación y poder político. Ese poder político, como expresión de lo económico, no permite una transformación estructural que trascienda lo existente.

Con todo lo progresista que pueda ser una Constitución o Norma de Normas, como se le denomina en el lenguaje jurídico, ella, por sí misma, no puede generar una sociedad más avanzada estructuralmente; esto debido a que la estructura de una sociedad la compone su materialidad, es decir, los medios de producción y distribución de los bienes que los asociados necesitan para satisfacer sus necesidades básicas que son los alimentos, la vivienda, el vestido, la salud y la educación.

Las Constituciones son apenas un efecto de la naturaleza de esa estructura material social y éste evoluciona como evoluciona todo en el Universo, como evolucionamos nosotros mismos como parte indisoluble de ese Universo y concretamente de nuestro Planeta Tierra.

Nosotros reconocemos los avances de las instituciones sociales y culturales, pero las ubicamos dentro del contexto evolutivo de la Humanidad y de los pueblos en particular. Este método es el del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, porque somos filosóficamente materialistas dialécticos.














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