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tratados de libre comercio ¿libertad de comercio?

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
Crítica Política Numero: 145.
Fecha: 01 de Agosto de 2006.

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En los últimos años se viene desarrollando un fenómeno económico de importancia generado por la expansión capitalista a nivel mundial. El capitalismo es el producto de un proceso de desarrollo de las fuerzas productivas de las diversas naciones que existen en el planeta. En un comienzo el capitalismo fue una estructura que generó el liberalismo económico consistente en la plena competencia; en ese momento el Estado era un ente con función puramente policiva; se le denominó el Estado Gendarme porque no intervenía en el juego de las fuerzas económicas, fundamentalmente en las leyes de la oferta y la demanda; con el transcurrir del proceso las estructuras de los diversos países generan la competencia y se llega a la necesidad de establecer normas arancelarias entre naciones a efecto de reglamentar la exportaciones e importaciones de cada una de ellas; la crisis del capitalismo, particularmente la de los años 1929 y siguientes, produjeron el fenómeno del intervencionismo de Estado, consistente en que el Estado entraba a regular la producción de determinadas ramas de la economía, especialmente lo referente a la infraestructura, es decir, vías de comunicación y similares, pero también en la industria, el comercio y la banca. Los Estados Unidos de Norteamérica fueron pioneros en el intervencionismo a través de las teorías de Keynes.

Las dos Guerras Mundiales del siglo pasado fueron motivadas por el reparto de los mercados entre las grandes potencias, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y posteriormente los Estados Unidos de Norteamérica y el Japón.

El capitalismo, en su evolución, ha llegado a todos los confines del planeta; esto genera el neoliberalismo que, como política, a semejanza del liberalismo de plena competencia, se expande por el mundo llevando complejos problemas a las naciones más débiles económicamente. Sin embargo, la política Neoliberal no se puede implantar en su completa expresión porque se producirían graves tensiones nacionales en un momento en el cual el capitalismo posee gran poder político. Entonces se establecen diversos mecanismos a efecto de regular el comercio internacional. La Organización Mundial de Comercio- OMC- es una institución encargada de establecer normas entre los diversos países del mundo en sus relaciones comerciales.

Pero a nivel regional también se dan fenómenos de mercado y producción; entonces aparecen los tratados de libre comercio. Los más importantes en nuestro hemisferio son los firmados por Estados Unidos, México y Canadá; en este momento se encuentran en proceso tratados entre diversos países entre sí, como los de Colombia y Chile, Colombia y algunos países de Centroamérica y obviamente entre algunos de estos con Estados Unidos e incluso con Europa.

Lo que nos lleva a esta reflexión es establecer si dentro de las estructuras políticas del capitalismo imperialista actual y entre los países de capitalismo dependiente como el nuestro, se puede hablar, en propiedad, de tratados de libre comercio.

Libre comercio indica que no hay restricción alguna al comercio entre los países; si se habla de un tratado se está afirmando que se establecen reglas a efecto de regular la importación y exportación de los países contratantes; entonces ya no es libre comercio, sino un comercio regulado por normas que las dos o más partes establecen de común acuerdo luego de negociaciones al respecto.

El libre comercio sólo podría darse entre países de igual desarrollo de sus fuerzas productivas y esto es completamente imposible; lo que ha venido sucediendo es que el capital se globaliza, se internacionaliza y, entonces, no es que juegue la libertad de comercio, sino que los capitales más poderosos invierten en cualquier parte del mundo en donde ella sea más productiva y más rentable debido a los bajos costos, particularmente de la mano de obra, la fuerza de trabajo de gentes que se encuentran en la miseria; esto sucede en los países más empobrecidos de la tierra.

En las anteriores condiciones, podemos afirmar que no hay libre comercio, por una parte y que los tratados confirman ese hecho real.

Lo que ha venido sucediendo a nivel de lo político, causado por lo económico, es la desaparición de las naciones. La nación es una categoría político-histórica; esto significa que es el capitalismo, como modo de producción el que produce la Nación; cuando ese capitalismo trasciende geográficamente lo que constituyó como nación, ésta desaparece y nos encontramos, entonces, con fusiones de naciones, como el caso de la Unión Europea que tuvo inicio en una Comunidad Económica.

El futuro político que el capitalismo va produciendo es la liquidación de las fronteras, en consecuencia, de las naciones; la regionalización es producto de ese hecho y es posible, entonces, que en nuestra América suceda algo similar a lo de Europa, pero una vez logren nuestras naciones un alto desarrollo de sus fuerzas productivas como ha sucedido allí. Mientras ello sucede, se seguirán negociando tratados de libre comercio como los ya antes citados y otros más.














Video completo aqui con Ares.




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