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DICTADURAS, GENOCIDIOS Y CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD. .
El acontecer histórico moderno de América Latina se encuentra enmarcado dentro de la política de la llamada “civilización cristiana” de Occidente, enfrentada a las revoluciones “socialistas” del Oriente.

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
Crítica Política Numero: 188.
Fecha: 07 de Marzo de 2010.

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A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial se desató, por parte de los Estados Unidos de Norteamérica, una oleada de represión contra todo lo que no fuera asentimiento a su política tanto nacional como internacional. En consecuencia, todo aquel que manifestara simpatía con lo que se venía sucediendo en el llamado “campo socialista” o simplemente expresara ideas de librepensamiento y crítica a la política norteamericana, era tildado de “comunista” y su situación personal se le convertía en un gran problema político.

En la década de los años 50 y siguientes, el anticomunismo se convirtió en arma contra todo el pensamiento independiente y la mayor parte de los países latinoamericanos sufrieron el horror de las dictaduras militares anticomunistas que hacían coro a los gobiernos norteamericanos ya fuesen de los demócratas o de los republicanos.

En las anteriores circunstancias la persecución y la represión a los movimientos progresistas, a los que se titulaba como “comunistas” y a los pensadores independientes, se convirtieron en objetivos de muerte y torturas indecibles.

Ahora, que el imperialismo norteamericano hizo un giro relativo en su política, se viene descubriendo ese proceso de represión y crímenes de las dictaduras militares y sus actores se encuentran judicializado y señalados, sus procederes criminales,52 por la comunidad internacional y diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos.

En el caso colombiano, sin dictaduras militares, el fenómeno adquirió diferente carácter. Nuestra historia se encuentra llena de hechos diferentes: desde los enfrentamientos armados entre centralistas y federalistas, a partir de la declaración de Independencia de 1810, el escenario político colombiano se caracteriza por la lucha entre fracciones políticas partidistas que, incluyendo lo militar, han excluido la dictadura militar del Estado.

Nuestro criterio al respecto consiste en considerar que Colombia es un país predominantemente mestizo y que, por ello, el conflicto de intereses económicos expresado en la lucha y confrontación política partidista, se manifiesta entre civiles, fundamentalmente. A las formas de lucha armada de los conservadores responde la forma armada de los liberales; a la forma armada de lucha de los comunistas responde la de las Autodefensas Unidas de Colombia- AUC- y su paramilitarismo.

Es por ello que es difícil individualizar responsabilidades criminales, genocidas y de lesa humanidad a personas determinadas de la política colombiana; porque, en ese caso, a los unos corresponden los otros; es decir, si los comunistas y revolucionarios que enarbolaron la lucha armada con el fin de implantar desde el poder del Estado la dictadura del proletariado, acusan a sus enemigos los paramilitares, éstos responden que defendían sus derechos y libertades.

Por lo anterior, es fundamental establecer responsabilidades generales: tanto los que pretendieron y aún pretenden asaltar el poder con una supuesta ideología revolucionaria a través del asesinato de quienes no comparten sus propósitos han de ser responsabilizados como genocidas y criminales de lesa humanidad; así también, quienes se presentaron supuestamente para defenderse e incurrieron en similares y peores crímenes. Hay miles de víctimas de unos y de otros y ellas han de ser reparadas por todos ellos. Debemos establecer que no hay crímenes buenos y crímenes malos como pretenden algunos que justifican a unos u otros.

Lo sucedido es parte de nuestra historia y así debemos asumirlo. El acontecer histórico no es ni bueno ni malo: él es y nada más.

Quienes interpretamos la Historia no podemos hacer juicios éticos o moralistas. Simplemente la consideramos como un fenómeno dentro de todos los que son y existen en el Universo. El pasado de todos los pueblos de nuestro planeta está plagado de crímenes de toda clase; los del siglo pasado y del presente son otros más. Debemos asumir los hechos tal como son y avanzar en nuevas formas y estructuras materiales y culturales de nuestro devenir histórico.

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