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LA ALIENACIÓN.
El hombre: mercancía del capitalismo.

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
ISBN: 958-95368-3-2
Tamaño: 13,5x21 cm
Páginas: 128
Precio en Colombia: 17500
Fecha: 01 de Enero de 1994.

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El hombre moderno, el hombre del capitalismo, es un hombre alienado y lo es porque el capitalismo es un modo de producción alienante en lo que se refiere al hombe. De ahí que el hombre, en el capitalismo, cualquiera sea la clase social a la cual pertenezca o el status social que posea dentro de su clase, se encuentra alienado. Esta es la generalidad; lo excepcional es el hombre no alienado. El estudio de este fenómeno es esencial para poder determinar la conducta del ser individual y el ser social dentro de la sociedad moderna.

La alienación del hombre toma forma solamente dentro del modo de producción capitalista; es un fenómeno social producto de ese modo de producción; e ningún otro estadio histórico de la sociedad encontramos la alienación del hombre y no la encontramos debido a que, en estadios históricosdiferentes, no ha existido la mercancía como esencia del respectivo modo de producción. La mercancía es un objeto que, producido por el hombre, se convierte en un objeto que destruye al hombre. Nos encontramos, en el modo de producción capitalista, con el hecho real de cómo el producto de su actividad como hombre, el lugar de servir completamente sus necesidades materiales y culturales, lo va convirtiendo en un esclavo de su propia producción.

La alienación es un fenómeno que el mismo hombre no puede determinar y liquidar a menos que se coloque por encima del mismo modo de producción capitalista que la engentra. Para hacerlo es necesario que ese hombre posea elementos culutrales de elevado nivel en todos los órdenes de las manifestaciones humanas. El hombre común y corriente de la sociedad capitalista no puede lograr la conciencia de su propia alienación sin antes colocarse por encima del nivel medio social existente. Y no es cualquier nivel cultural el que se necesita para adquirir la conciencia de lo que significa alienación: es un nivel filosófico e ideológico de clase el que es necesario poseer. Consiste éste en conocer afondo la real estructura económica y social de la sociedad capitalista en todos sus órdenes: materiales y culturales; esto quiere decir: conocerla en su estructura y en su supraestructura. Esto implica entender que la sociedad capitalista se encuentra dividida en dos clases antagónicas, la clase capitalista y la clase obrera; además, el proceso de desarrollo de esas dos clases antagónicas lleva, indefectiblemente, a la victoria de la segunda sobre la primera dentro de un proceso dialéctico que permite dar un salto cualitativo en dirección a la sociedad socialista y comunista.

Para poder superar la alienación es necesario, no sólo el conocimiento a fondo de la sociedad capitalista, sino ya, dentro de ella misma, entrar a una práctica socialista real. Es decir, sólamente quien vive, dentro de la misma sociedad capitalista, en forma socialista y comunista puede superar el fenómeno social de la alienación. Para lograrlo es necesario poseer conciencia de clase, la ideología del proletariado. Nunca un hombre o mujer que viva una vida de tipo burgués o pequeño burgués podrá colocarse por fuera de la alienación. La prueba de ello nos la da la experiencia de las sociedades que, a partir de la Revolución Soviética de octubre de 1917, intentaron construir un sociedad socialista: Sus dirigentes políticos fueron incapaces de superar, en la práctica, el modo de vida individualista y familiar de la sociedad burguesa aunque el medio en que vivían era un tanto diferente.

Vivir una vida socialista, dentro del modo de producción capitalista, es algo excepcional; porque no se trata solamente de convivir colectivamente sino de lograr los criterios materialistas dialécticos que da la fiolosía de este carácter. Vivir una vida socialista y comunista implica colocar una barrera entre el modo de vida general de la sociedad en que se vive y la nueva que se inserta en ella; pero esa barrera no puede ser absoluta sino relativa ya que nadie puede vivir al margen del medio material y cultural que le rodea. Entonces, la vivencia trasciende el mismo medio en que se vive dentro del mismo medio; ya es un fenómeno excepcional. En cualquier sociedad de la que la humanidad ha conocido se puede vivir colectivamente y ejemplo de ello nos lo da la existencia de comunidades religiosas e incluso no religiosas propiamente dichas. Esta clase de vida colectiva no se hace en base a conceptos filosóficos materialistas dialécticos ni como una experiencia de perspectivas históricas determinadas; el colectivismo de las sociedades antiguas respondía al bajo desarrollo de sus fuerzas productivas y el colectivismo particular de algunos grupos en sociedades más avanzadas como la capitalista, responde a conceptos de solidaridad y hermandad sociales, mas no a causas económicas o ideológicas de carácter socialista científico.

Sin embargo, en la vida colectiva de tipo solidario y fraternal no se supera la alienación; ella gira en torno a lo religioso o al misticismo de cualquier naturaleza. La fraternidad, en los modos de producción capitalista, pretende, generalmente, superar la problemática individual que la contradicción de las clases sociales genera y en los colectivos religiosos o mísicos no hay aún la pretensión de erradicar la real causa de la misma. Por ello esa clase de vida colectiva, aunque corresponde a hombres y mujeres de elevado nivel solidario, no se puede enmarcar dentro de un espacio de cientificidad social y por ello no trasciende lo puramente grupal y temporal.

La vida socialista, mo la entendemos los materialistas dialécticos, implica no solamente una concepción sino una lucha: quienes así viven llevan una práctica de lucha revolucionaria de clase. Se vive en esa forma como un medio mediante el cual se refuerza los mecanismos de la lucha de clases y se establece una estructura partidista que posteriormente sirva de base a la construcción de la sociedad socialista y comunista. Si no fuese así, se estaría dentro del terreno del oportunismo porque se viviría colectivamente para mejorar individualmente tanto material como culturalmente; enese sentido no se saldría del terreno puramente intrascendente históricamente.

La práctica de una vida colectiva no solamente produce mejoras materiales en quienes la llevan sino que eleva su nivel cultural en el terreno de la ideología, la política y la organización partidista. Estos son los elementos fundamentales de esa clase de vida y sobre ellos se debe desrrollar toda una perspectiva de la historia de la sociedad en que se encuentre esa clase de individuos. Ni el burgués ni el pequeño burgués pueden vivir colectivamente, en ese sentido, por cuanto ellos son esclavos de la propiedad privda, se encuentran alienados en el producto humano: la mercancía. Para vivir colectivamente es necesario haber superado todo prejuicio basado en la propiedad privada sobre los medios de producción, haberse despojado, conpletamente, d ela aliención; la persistencia de esa alienación en la vida de quienes no son propietarios de medios de producción se manifiesta en el individualismo y el ecogismo personales.

El fenómeno de la alienación crece en la misma medida en que el desarrollo del capitalismo avanza; pero dialécticamente su crisis va pareja con la crisis del capitalismo. En ese sentido, la alienación desaparecerá con la desaparición del capitalismo como modo de producción histórico, es decir, temporal. Las categorías dialécticas que el capitalismo genera dentro de su espacio historico se van transformardo en la perspectiva de la nueva sociedad; en ésta, las categorías filosóficas, ideológicas, económicas y sociales serán diferentes, completamente contrarias a las del capitalismo. La alienación es una categoría propia del capitalismo a nivel de la filosofía, la ideología, la cultura. Pero, ya en la misma sociedad capitalista se dan los preupuestos para que ella vaya desapareciendo: el principal elemento que el hombre necesita para liberarse de ella es la conciencia de clase proletaria. Esa sociencia de clase real posibilita los gérmenes de la futura sociedad socialista y esos gérmenos son los colectivos vivenciales de quienes la han logrado adquirir en la sociedad capitalista misma.

CONTENIDO

Introducción

PRIMERA PARTE: DEFINICION E HISTORIA

Capitulo 1. Alienación material

A. Objetivización de la alienación

B. Socialización de la alienación

Capítulo 2. Alienación intelectual

En lo cultural. El arte

En lo ideológico. Lo religioso

En lo político

En lo organizativo. La familia, la comunidad, la nación

SEGUNDA PARTE: LIQUIDACION DE LA ALIENACIÓN

Capítulo 1. La estructura material

Socialización de los medios de producción

La planificación económica

Organización social

Capítulo 2. La sociedad

La familia

La comunidad

El individuo

Capítulo 3. La superestructura

Las instituciones

Capítulo 4. La nueva sociedad

Los países antiguos

Los pueblos nuevos

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