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EL OCASO DEL CAPITALISMO Y EL FIN DE SUS NACIONALIDADES.

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
ISBN: 958-95368-4-0
Tamaño: 13,5x21 cm
Páginas: 164
Precio en Colombia: 20500
Fecha: 01 de Enero de 1994.

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El fin del siglo XX se viene caracterizando por una polémica sobre la naturaleza del Estado moderno, el que la expansión capitalista viene delineando en el concierto internacional de las naciones. Después de un período en el cual el Estado se involucró como mecanismo de intervención en el proceso económico de la sociedad a fin de paliar la crisis propia del capitalismo, se produjo una vuelta a la política de la libertad económica de sus orígenes: el liberalismo económico al cual se le ha venido a llamar, para distinguirlo, "neoliberalismo". En este nuevo contexto teórico, el Estado moderno tiende a liberarse de la gran variedad de funciones que había obtenido y que había conformado un Capitalismo de Estado con todo lo que ello implica; pero la era del "neoliberalismo" ha sido muy corta; en un mundo profundamente complejo, la "libertad" proclamada por el capitalismo es la "muerte" de la función social del Estado y, por consiguiente, la concentración de todo el poder económico y político en el gran capital. Esto agrava el problema social de todos los países ya sean altamente desarrollados o atrasados. Entonces, el debate se centra en las nuevas condiciones que el desarrollo capitalista ha generado a nivel mundial y fundamentalmente en los países que se consideraban modelo de desarrollo y bienestar social, como son Estados Unidos de Norteamérica, los países europeos y el Japón. Con el desplome de los regímenes que se denominaban "comunistas" el desconcierto ha llegado a sus máximas expresiones en lo que se refiere al futuro de la Humanidad. Para algunos, la Historia ha terminado, las ideologías han desaparecido y el mundo tiene que resignarse al capitalismo en todas sus manifestaciones.

Las naciones ya no pueden sostener sus fronteras porque el capitalismo las ha trascendido; la mercancía no tiene barreras y penetra a todos los rincones del mundo; el capitalismo mismo viene liquidando lo que fue su base y centro desde el cual generó la riqueza de las naciones como individualidades enfrentadas que produjeron infinidad de conflictos sociales y guerras de connotación mundial. Pero las guerras ya no son un medio para superar las contradicciones que el capitalismo posee porque las armas lo destruirían definitivamente; ahora, la expansión capitalista genera la competencia por los mercados mundiales y por ello mis se plantea el problema de las naciones. Lo paradójico de este nuevo fenómeno histórico consiste en que ahora, sin guerras, el capitalismo internacional está ganando los mercados mundiales a diferencia de la situación anterior cuando tanto la primera como la segunda guerra mundial fueron motivadas por ese mismo reparto.

El capitalismo, como modo de producción histórico, va recorriendo un proceso que inevitablemente lo lleva a su desaparición histórica, en similar forma a como ha sucedido con anteriores modos de producción. Dentro de ese proceso va generando fenómenos económicos, ideológicos, políticos, sociales, culturales, militares. Es la dialéctica de sus estructuras; simultáneamente, ellas generan sus respectivos cambios en la supraestructura. Dentro del espacio de la superestructura el fenómeno político del Estado o Nación es una categoría histórica propia de este modo de producción. En ningún otro ciclo histórico o modo de producción se genera el fenómeno de las nacionalidades, fenómeno parecido podemos notar en los imperios esclavistas de Grecia y Roma con las "ciudades-estado", pero sin los alcances ni las características de las naciones del capitalismo en donde se concreta la burguesía como clase triunfantes sobre la nobleza feudal. En consecuencia, con la desaparición del capitalismo desaparecerá la Nación. Sin embargo, aún antes de desaparecer completamente el modo de producción capitalista, las naciones van desapareciendo en una especie de anuncio de un nuevo modo de producción, el modo de producción socialista, que ha de suceder al capitalista.

La burguesía se ufanaba de la conquista "nacional" (La Soberanía se halla en la Nación) como de un logro humanista que destacaba las capacidades del Hombre y su competividad en el proceso de desarrollo del bienestar humano. La burguesía, ubicada en el trono político de cada una de las naciones más desarrolladas, se erigió en amo y señor del mundo conocido y llevó a todas partes su mercancía y la cultura que ésta generaba.

Pero la misma existencia de la Nación llevó a la burguesía a la competencia mundial y, en consecuencia, a la guerra entre naciones. La competencia mercantilista entre los individuos y los grupos se traslada a las naciones. Las guerras de la era capitalista se diferencian de las guerras tribales y del feudalismo en que buscan repartirse los mercados mundiales mientras éstas buscaban repartirse territorios. La Nación es un producto típico del capitalismo como es la mercancía, como lo es el burgués, como lo es el proletario. Como categoría histórica de carácter político, su ciclo termina con su generador, el modo de producción que le dio nacimiento. Pero ya dentro del período capitalista, en la medida en que éste va declinando, la Nación va perdiendo su perfil y carácter indicando las nuevas formas políticas del futuro; esto por cuanto en el fenómeno "nación" van implícitos los elementos de su transformación dialéctica y por lo mismo los del nuevo fenómeno que se produce en el proceso de cambio cualitativo, la "no nación", es decir, la "mundialización" de la nueva sociedad.

Así como en el feudalismo van apareciendo los elementos que irán a configurar el modo de producción capitalista, en éste van surgiendo los que constituirán el carácter del modo de producción socialista y comunista. Como ley, este proceso es inevitable; al hombre solamente le es permitido racionalizarlo y encausarlo de acuerdo a su nivel intelectual o de consciencia social e histórica.

Las naciones son un fenómeno político-histórico que el progreso de la Humanidad va produciendo y que cumplen un ciclo histórico determinado; su liquidación sólo puede ser comprendida dentro de una conceptualización dialéctica de carácter filosófico e ideológico, por esto, la burguesía y sus ideólogos no lo podrán comprender aunque su desaparición se vaya perfilando ante sus propios ojos. Actualmente, fenómenos como el de la Comunidad Europea, los tratados de Libre Comlercio entre algunos países de América, marcan la perspectiva de esa liquidación aunque aparentemente se les quiera presentar como una forma de ampliar la influencia política e ideológica del capitalismo internacional.

Dentro de ese proceso, entidades como la Organización de las Naciones Unidas –ONU- son reflejo de la centralización política que responde a la del capitalismo en su fase de mayor internacionalización. En consecuencia, la ONU es la expresión de la tendencia liquidacionista del concepto "nación"; en ella se desarrolla un proceso de unificación política mundial que deja muy atrás la individualidad política de las naciones. El interés de la comunidad mundial asume presencia en la Organización de Naciones Unidas. Su mismo nombre nos lo está indicando.

Vamos a estudiar el proceso de formación, desarrollo y liquidación de la categoría histórico-política "Nación". Lo hacemos con los elementos que la misma Historia nos ha dado, pero con los instrumentos categoriales de la filosofía materialista dialéctica, única realmente científica. Así como todo fenómeno material, cultural, científico, etc. tiene un comienzo, también posee un final: es la dialéctica de la naturaleza, de los proceso del Universo en general.

Este es un debate contra la ideología burguesa y reaccionaria porque es necesario impulsar, mediante él, su completa desestabilización y liquidación histórica: es nuestro papel, la función de quienes nos levantamos con la fuerza de la ideología proveniente de la filosofía materialista dialéctica que produjo el proletariado en lucha antagónica con la burguesía; así lo entendemos y así lo enfrentamos, con la certeza de poseer la esencia de la verdad histórica. Contra los ideólogos burgueses, contra los seudointelectuales que sostienen el dominio de la ideología burguesa, contra todos ellos les que estamos escribiendo.

La palabra del combate ideológico es nuestra arma; con ella, estamos seguros, contribuimos al desarrollo de las luchas de clase entre el proletariado y sus sectores más representativos, a todos los niveles del existir social, por una parte y la burguesía y sus áulicos y serviles seguidores, por la otra; estamos a la vanguardia de esta clase de lucha porque es en lo ideológico y en lo político en donde se libra la real y verdadera batalla de clases.

CONTENIDO

Introducción

Capitulo 1. Definiciones

La tribu

Los imperios

Las naciones

Capitulo 2. De los imperios a las naciones

Los imperios tribales

Los imperios esclavistas

Esclavismo mercantil

Esclavismo patriarcal

Los imperios feudales

Fin de los imperios feudales y surgimiento de la nación burguesa

La grán revolución burguesa

El descubrimiento de América

Nivel de las fuerzas productivas

En lo referente a los medios de producción

La fuerza del hombre

Las doctrinas económicas

Las concepciones filosóficas

La institucionalidad política

La gloriosa revolución inglesa

La independencia de las colonias inglesas de norteamérica

La revolución francesa

Universalización de los principios de la revolución francesa

La independencia de las colonias hispanas y el neocolonialismo

Capítulo 3. Las constituciones nacionales

El marco institucional burgués

Lo nacional y lo internacional

Soberanía nacional

Independencia

Unidad de naciones

La competencia une y divide las naciones

La contradicción burguesa por los mercados mundiales

Capítulo 4. La institucionalidad imperialista

Naciones desarrolladas y naciones colonizadas

El socialismo

El nacionalismo de la era imperialista

El nacional socialismo o fascismo europeo

La segunda guerra mundial y la bipolaridad de las naciones

La organizacion de las naciones unidas- ONU

Los dos campos nacionales fundamentales

Las organizaciones nacionales particulares

Capítulo 5. Nueva expansión capitalista mundial

Revolución industrial y tecnológica de finales del siglo XX

La comunidad europea

El tratado de libre comerciio -NAFTA o TLC

Estados Unidos, Canadá, Mexico

Derrumbe de los regímenes del campo socialista

Las naciones supérstites

Las nuevas naciones

La crisis del capitalismo

La ONU como gobierno universal

Poder legislativo

Poder ejecutivo

Poder judicial

La secretaría o presidencia parlamentaria

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