Free counter and web stats
| Principal | En tu inicio | ¿Quienes somos? | Revista | Libros | Ateos | Documentos | Escríbenos | |



Descarga este video aqui con el Ares.



EL ATEISMO Y LA FAMILIA.
Ponencia primer congreso mundial de ateos.

Autor: Ulises Casas Jerez [casasulises@hotmail.com].
Fecha: 13 de Enero de 2001.

SUSCRIBETE
Recibe oportunamente los artículos de la revista Crítica Política en tu buzón
Documento Completo PDF...

Comentar este artículo
 Escuchar este documento

  Compartir en Facebook

En las sociedades en donde impera la propiedad privada sobre los medios de producción la familia es el núcleo fundamental de las mismas. La familia se constituye en el fenómeno social sobre el cual recae la conservación y traslación de la propiedad entre padres e hijos. El matrimonio ya sea registrado como religioso o como civil, es la institución mediante la cual se contrata una sociedad cuyo fundamental objetivo es la sucesión del patrimonio en cabeza de los hijos de la pareja que forma una sociedad de carácter esencialmente.patrimonial. De ahí que cuando haya contradicciones que rompen ese matrimonio o muere alguno de los cónyuges, lo primero que se produce es la disolución y liquidación de la sociedad conyugal, compuesta por los bienes adquiridos durante el matrimonio o la existencia de la pareja como tal. Las leyes regulan el régimen de la herencia y el patrimonio sigue en cabeza de los herederos del que muere ya sea uno de los cónyuges o ambos. La herencia significa la importancia que en la familia tiene el patrimonio, la propiedad de bienes materiales e incluso culturales.

Por cuanto en los regímenes de propiedad privada sobre los medios de producción se genera una institucionalidad en función de legitimar los respectivos Estados, la propiedad adquiere una legitimación que proviene, en la sociedad esclavista, de los dioses de las religiones politeístas, en la sociedad feudal, de un dios único de las religiones monoteístas y en la sociedad capitalista se sostiene este modo de pensar, aunque dándole un carácter representativo de origen popular. En el capitalismo el Estado se legitima sobre el supuesto de la representación popular: aquí el soberano no es el papa o el rey o emperador sino el pueblo. Esto es lo teórico.

La familia es la célula de las sociedades de propiedad privada y por ello es representativa de la institucionalidad dominante: en ella impera la propiedad, en ella se refleja la legitimidad del gobierno en el padre de familia, en ella se legitima el Estado y la Propiedad mediante la religión monoteísta alrededor de la cual la familia rinde culto al dios imperante impuesto por la casta dominante.

En la familia capitalista manda el padre porque él ostenta el título de la propiedad, es quien logra los ingresos que sostienen la materialidad física del conjunto, él es la cabeza y autoridad en ella. Esto es lo general y lo excepcional es que sea la mujer la que ostente toda esa titularidad. El padre es la continuidad de la familia que viene de anteriores ciclos históricos de la humanidad; cambiar la función del padre de la sociedad basada en la propiedad privada sólo es posible si esa propiedad cambia de naturaleza, por ejemplo, si se colectiviza. Para poder lograr este nivel es necesario liquidar la familia basada en la propiedad privada. Quienes podemos llevar a cabo esta posibilidad somos los que comprendemos la esencia de las leyes que rigen el Universo, la Natualeza, la Sociedad y el Individuo. Esta clase de personas es minoritaria en sumo grado en la actual sociedad humana que habita el planeta tierra.

Entonces, la familia atea es una excepción en las sociedades de propiedad privada individual; en lo que lleva la sociedad solamente conocemos individuos que se afirman como ateos, pero no conocemos de familias que realmente sean ateas como tales, es decir, como familias. Los padre, generalmente, excepcionalmente, pueden afirmar que son ateos, pero este concepto no es extensible por ese solo hecho a los hijos; hay una familia capitalista, una familia no capitalista, una familia campesina, una familia obrera, etc. pero no puede haber una familia atea. Sencillamente porque para ser ateo se debe conocer qué es el teísmo y los niños no lo pueden saber ni comprender. Ellos hacen, en general, lo que sus padres hacen, pero no pueden conceptualizar y el ateísmo es una conceptualización de carácter religioso, es decir, referente a las religiones. Una familia puede no inculcar religión alguna a sus hijos, puede hablar de ateísmo en el hogar, pero no puede imponer el ateísmo ya que si es impuesto no tiene libertad y sin libertad no puede haber real ateísmo. La experiencia de los países que en el siglo XX se llamaron a sí mismos 'socialistas' o 'comunistas' es aleccionadora a este respecto. El Estado totalitario impuso el ateísmo en los centros educativos a la manera como los Estados capitalistas imponen la religión. El resultado fue que al desplome de esos regímenes resurgió el teísmo en forma más protuberante que en el capitalismo. Dirigentes políticos que se titulaban 'comunistas' y que, consecuentemente, deberían ser filosóficamente materialistas dialécticos y, por consiguiente, ateos, comenzaron a efectuar actos de fe al desplomarse su poder político. Importantes dirigentes 'comunistas' se dirigieron a los popes rusos para que los autizaran y con ello también les legitimaran el nuevo poder que asumían de vuelta a los regímenes de propiedad privada.

La familia es un fenómeno histórico y, como tal responde al devenir de la humanidad como totalidad y del individuo como ser vivo y parte de ella. Sobre las estructuras materiales la familia adquiere el carácter que le dan esas estructuras y su evolución va siendo generada por ellas; de ahí que la familia actual no tenga diferencias esenciales con la familia del esclavismo, del feudalismo pero sí las posea respecto a la familia de la comunidad primitiva en donde existió la familia sindiásmica, la familia punalúa y otras de similar carácter.

Entonces, la familia de los ateos, para que pueda diferenciarse de la familia capitalista, ha de sustentarse sobre estructuras completamente contrarias: sobre estructuras de propiedad colectiva o comunitaria. Y es ahí en donde ser ateo va más allá de la simple no creencia en dioses, hacia formas o estructuras económicas que nos garanticen la independencia económica que, a la vez, nos garantizará la independencia del pensamiento, la libertad de expresión del mismo.

COMENTAR ESTE ARTICULO
Tu nombre :
Tu email :
Tu comentario :

*El comentario no debe superar los 1000 caracteres











libros02



racionalismo


|Inicio||Quienes somos||Revista||Libros||Enlaces||Congreso||Folletos|

Free counter and web stats